domingo, 8 de septiembre de 2013

¿Steve Jobs o Álvaro del Portillo?


Este verano he leído dos biografías, la de Steve Jobs y la del Siervo de Dios, Álvaro del Portillo.
 
Las dos me han gustado. Han sido personas sobresalientes que han aportado a la Humanidad grandes ideas con estilo propio.
 
Trabajadores infatigables, han sido visionarios de su tiempo y nos han enseñado a "soñar increíble", dando un paso al frente, superando dificultades y convirtiendo lo imposible en posible, cada uno es su campo de acción. Por eso, los dos son merecedores de admiración. ¡ Qué vidas tan interesantes y cuánto se aprende de ellas!.

Al concluir la lectura, me  he preguntado: si tuviera que elegir a uno de los dos,  ¿con quién me quedaría? ¿ A quién seguiría?  
No he tenido duda alguna, con quien fue un visionario no sólo de su tiempo sino también de la santidad porque supo construir su biografía llena, completa, feliz, con Dios.
 
Y ese es D. Álvaro del Portillo que, en poco tiempo, será beatificado para mostrar al mundo que la clave para ser brillante es hacer algo brillante. Y no hay nada más brillante que ser un "Santo de Dios".
   


5 comentarios:

lspa dijo...

me parece interesante la comparación y estoy de acuerdo en que ambos han sido personas veraces que han aportado novedades enriquecedoras para la humanidad.

Anónimo dijo...

me ha gustado el vídeo :)

Anónimo dijo...

me ha gustado el video, gracias :)

Anónimo dijo...

Me gustaria contar mi experiencia personal; Tengo 35 años, casado, y trabajo en una ingenieria. Mi vida se había convertido en una competición sin un objetivo definido; Que si hay que ser el mejor en el trabajo, tener el sueldo más elevado, éxito social, etc.. Pero, ¿Para qué? ¿Con que fin?

Casualmente, cayó en mis manos un ejemplar de Camino, y tras su lectura, pude descubrir el verdadero sentido de la vida, no se trata de buscar el éxito profesional, económico, sócial, etc.. se trata de buscar el EXITO con mayusculas, de buscar a Dios, vivir continuamente en comunión con Él.

Tras la lectura, rápidamente acudí a confesión con un sacedorte del Opus Dei, quien enseguida entendió mi estado, y me está prestando una "asesoria" espiritual ayudándome a encontrar la comunión con Dios, y, en definitiva a ser feliz en mi vida.

Puedo decir que mi vida ha cambiado a mejor, ahora tengo un objetivo definido, y un "Camino" que seguir, y que me proporciona la felicidad.

Josel Ramez dijo...

Muy interesante tu blog, es bueno mantener los temas variados y de importancia.

Saludos.

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